Entrevista a Mercedes Vigil - Demujeres.com.uy

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¿Cómo surgió lo de publicar libros?, ¿qué buscabas?

Escribí toda la vida y nunca lleve material a una editorial. Lo hacía sólo por placer y no he perdido esa satisfacción. En otros tiempos creía que lo que yo escribía era solo de mi interés. En 1998 mi hija menor se enfermo de mononucleosis. La profesora que le contraté trabaja en Editorial Fin De Siglo y lo comentó con el editor Edmundo Canalda. Me llamó y le llevé un manuscrito. En seis meses era el libro más vendido del año: Una mujer inconveniente.

¿Qué habilidades te permitieron llegar a esa situación?

Creo que hay una capacidad genética, desde que llego un Vigil al Río de la Plata algo escribe. Soy una gran lectora y además de derecho, concurrí a talleres literarios. Todo esto dio el soporte a la natural inspiración que debe tener todo escritor. Si de algo no tengo dudas es que uno no se hace escritor, nace escritor.  Luego viene la suerte, a mí me golpeó a la puerta y yo tenía material para aprovechar esa oportunidad y la suficiente ausencia de soberbia como para aprender de cada uno de aquellos que se cruzaron en mi camino.

Tú publicaste tu primer libro en el año 2000, hasta esa fecha ¿de qué trabajabas?

Ayudaba en el Estudio Jurídico familiar y criaba a mis tres niñas. También escribía y eso que alguna vez redacté para mí, hoy lo utilizo en muchas de mis novelas.

¿Qué has logrado a través de tus libros?, ¿qué puertas se te han abierto?

He logrado lo máximo que puede aspirar quien escribe: comunicarme con miles de lectores. Eso es una magia que te abre todas las puertas. Pero lo más importante, te abre el corazón, los sentidos y el alma de la gente que se acerca a tu escritura. Te da permiso para llevarlos a un mundo de sueños, descubren de tu mano otras realidades posibles.

¿Piensas que por ser mujer, laboralmente te han pasado cosas que no te hubieran sucedido de haber sido hombre?

¡Claro! siempre en congresos, jornadas o conferencias somos menos las mujeres que los hombres. A mí en una oportunidad me exigieron tener cuatro novelas históricas publicadas para participar en unas jornadas del género. A otros colegas varones les bastó sólo una. Sin embargo, el ser mujer me ha dado una destreza mayor para buscar la alteridad en ciertos personajes como en Matilde, Clara García de Zúñiga o Irma Avegno, a la playa con amigas.

¿Te ha pasado de tener un gran problema y ver en ello una oportunidad? Ejemplo.

Siempre, en la vida lo importante no es lo que te pasa sino lo que tú haces con lo que te pasa.


Vida personal


¿Cómo es un día en tu vida?

Suelo levantarme muy temprano y si hace calor salgo a caminar con mi perra Micaela por la Rambla. Al regresar me siento a escribir, a veces horas y horas. Hago compras, cocino, voy de paseo con mis hijas o a la playa con mis amigas. A la tarde suelo tener actividades, doy muchas charlas, acudo a presentaciones, etc. A la noche suelo cenar fuera y al regresar vuelvo a escribir, a veces hasta la madrugada. Cada día es una aventura y por ello, diferente.

¿Cuáles son tus prioridades en la vida?

Mis hijas. Escuchar el eco del otro.

¿Hay algo de lo que te arrepentís?

No me acuerdo.

¿Cuál es tu mayor extravagancia?

Ser feliz y decirlo.

Para ti, ¿qué es un buen insulto?

Los insultos nunca son buenos. “Mediocre” es quizás un adjetivo humillante.

¿Alguna vez te enamoraste de un compañero de trabajo?

Nunca.

¿Has tenido que afrontar una ruptura de pareja/divorcio conflictivo?

No. Mi divorcio no fue conflictivo. Tengo una excelente relación con mi ex marido. Sin dudas la relación más importante que tuve. El resto son sólo anécdotas...

¿Te han engañado alguna vez?

Prefiero pensar que no.

¿Estás a favor de la separación de bienes?

Me da igual. No es relevante.

¿Has tenido algún amor no correspondido?

¿Quién no?

La directora de Unisys Argentina dijo una vez que el techo profesional de una mujer está ligado al hombre que elige para compartir su vida, ¿cómo debe ser el tuyo?

Me parece interesante, pero creo que en el siglo XXI el techo lo ponés vos, aunque tengas que cambiar de estatus civil. Creo que a eso se debe la gran cantidad de divorcios que tenemos, no a la falta de amor sino de metas sustentables de a dos.

¿Te ha pasado de tener un gran problema y ver en ello una oportunidad? Ejemplo.

Toda la vida. Estuve enferma y cultive mi interior. Estuve triste y aprendí a ser feliz. Intentaron amedrentarme con acusaciones canallas y brotaron miles de personas valiosas a apoyarme. ¡Todo problema es una gran oportunidad!

¿Un defecto que no puedes dominar?

Decir lo que pienso, hablar mucho, estar en exceso pendiente de mis hijas...

¿Qué despierta tu ira?

Carezco de capacidad para la ira. La ira está unida a la furia y esta te roba energías por eso nunca la he cultivado. Lo que si me disgusta enormemente es la inhabilidad de los gobiernos para paliar asuntos vitales de la gente. En este siglo no puede haber uruguayos con hambre, frío o durmiendo en las calles.

¿Existe algo por lo cual serías capaz de matar?

Mis hijas.

¿Cuál es tu asignatura pendiente?

El día de mañana.




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EDICION CORREGIDA DE UNA MUJER INCONVENIENTE

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SUPLEMENTO DEL DIARIO LA TERCERA
Buenos Aires, Argentina
Año 2 - Nº 18 -
Lunes 25 de febrero de 2013



Irma Avegno
Una historia enmarcada en la leyenda

Por Federico Gastón Guerra

Un suceso policial único en 1913

La historia comenzó en la alta sociedad Uruguaya y culminó en Temperley y Turdera.
Decía la carta: “Don José, perdóneme porque soy muy desgraciada, se que lo dejo a Ud. y a los suyos en la pobreza, pero he de pagar con mi sangre (yo que amaba tanto la vida) el delito que he cometido.
Vuelvo a pedirle que me perdone”.
Esas líneas, fechadas el 6 de junio de 1913, fueron dirigidas por Irma Avegno –una muchacha de la alta sociedad uruguaya aficionada por las apues­tas de caballos–al secretario de Estado de la República Oriental del Uruguay, José Romeau. La apostadora estaba emparentaba estrechamente con él.
Las turfwoman son una especie muy exótica en la jerga de los burros: son muy osadas y han de apostar no sólo lo suyo sino lo de los demás, sin distinción. Los caballos son un trampolín para elevarse a otros vicios e inclu­so llegar al suicidio, como lo hizo Irma.
La fortuna era la única ambición en la vida de Irma: no se conformó sólo con el juego, ya que también dejó gran parte de dinero en acciones, remates de campo, empréstitos compraventas de campo...
El metálico brillaba entre sus manos y se multiplicaba a caudales, pero cuando sus finanzas empezaron a revertirse fue su ami­ga, Eulalia Rubio, quien la respaldó con una  fuerte suma.
Más tarde, el secretario de Estado, José Romeau, dio su firma como garantía ante los bancos uruguayos. La turfwoman envuelta en la avaricia libró gran cantidad en pagarés a nombre del funcionario.
Avegno escribió la carta en un momento en que víctima de las deudas impagables y de la vergüenza más profunda escapó hacia Bue­nos Aires desde Montevideo. Un disfraz y una peluca le sirvieron de atuendo para pasar inadvertida por los controles aduaneros de aquella orilla del Plata.
Su padre, Pedro Avegno, el secretario Romeau y su amiga, Eulalia Rubio, al darse cuenta de su desaparición, al día siguiente, comenzaron a telegrafiar a Chile, Brasil y Argentina.
Cierto era que la prófuga se encontraba en Temperley. Ella, había llegado hasta aquí por tranvía y no por tren desde la Capital Federal.
Su misión era llegar hasta el Hospital Espa­ñol de Temperley, ya que ahí se encontraba la hermana de su amiga cumpliendo votos de monja de clausura. La entrevista, con la monja, se produjo al día siguiente del arribo de Irma a la Argentina; esta le contó a Sor Isabel (llamada Margarita Rubio) todas sus vivencias, y la religiosa no la comprendió y la expulsó del hospital. El escritor / periodista N.N. de las carreras aseguró: “Avegno no tuvo más remedio que refugiarse en la garita del empalme Temperley, ya que era buscada incesantemente por la policía”.
Y en el informe: “El guardavías, Pedro Curuchet, le dio hospedaje sin interrogarla. Ese 11 de junio de 1913, en las instalacio­nes de Curuchet, estas aún existen y están a escasos metros del Hospital Español. Irma comió, durmió y fiel a la costumbre urugua­ya compartió unos mates con el cuidador de la barrera”.
El relato prosigue y se develan más datos: “Este más tarde fue vendido a un descono­cido en una fuerte suma”.
Estos sucesos los cuenta el reportero de los “burros” en un libro en donde da a conocer ciertas curiosi­dades relacionadas con el mundo del turf.

En la obra “Paren las rotativas, historia del periodismo gráfico en la Argentina” Carlos Ulanovsky dice que Oscar Lanata era el nombre de N.N. de las carreras, quien traba­jó por mucho tiempo en el diario Clarín.
En definitiva, a las 5 de la tarde del 11 de ju­nio Avegno volvió al Hospital Español para pedir ayuda, clemencia y una vez más fue rechazada. Retomó sus pasos, los mismos que había caminado por la vía del entonces ferrocarril Oeste. Allí, relataron las primeras crónicas de la época y N.N. de las carreras, dos disparos en su cabeza, con un revolver que la acompañó desde el primer momento, pusieron fin a su vida.
Un quintero de apellido Gianinni recogió su cuerpo, horas después.
El jueves 12 su familia recibió un telegra­ma que decía: “B.A 12 Arturo Brizuela jefe de policía de investigaciones.
Montevideo. Policía Capital Buenos Aires. Urgente 10 y 15 a.m. En este momento hemos encontrado el cadáver de Irma en Temperley, pueblo vecino a la Capital Federal. Se ha suicidado de bala”.
Los diarios de la época expusieron gran­des titulares con lo sucedido; le dieron una gran cobertura a un hecho que no dejó de impactar a una sociedad que todavía no se acostumbraba a las portadas con sucesos policiales.
En el libro “Llavallol, ojeando recuerdos”, puede leerse: “El cadáver previamente embalsado por el doctor Laureano Ramírez fue velado en la Comisaría de Lomas, con la asistencia de sus familiares llegados desde Montevideo, como así altos funcionarios de ese país”.
“Se traslada el cuerpo, por ferrocarril, en un tren fúnebre -prosigue el libro sobre Llavallol- propio de ese tiempo hasta Cons­titución, y de ahí al puerto, seguido de una muchedumbre, la que se duplicó a su llegada a Montevideo, para acompañarla al cemente­rio local.”


Una pobre cruz de palo señaló el lugar
Años más tarde el poeta radicado en Turdera Jijena Sánchez decía en su poema “Memorias de Turdera”: “Desde las casas se divisaban (...) las cúpulas del Hospital Español/ Aquí fue a pedir auxilio llamando a las Herma­nas/ Irma Begno (sic) que se jugó la vida / (...) Una pobre cruz de palo señaló el lugar/ durante años/ Un día un linyera se la llevó/ para hacer mate. No se supo mas”.
Leyenda sin duda, de Borges tal vez. Reali­dad al fin. Irma Avegno, así pagó su deuda con la sociedad, y entró en la historia popu­lar como ella lo vaticinó en su escrito: “He de pagar con mi sangre -yo que amaba tanto la vida- el delito que he cometido”.
Cumplió.

Enmarcada en la leyenda
Mercedes Vigil - Entrevista Exclusiva
“Irma fue una mujer absolutamente incon­veniente para su época”
La escritora uruguaya editó en 2000 por la editorial Planeta una novela sobre la vida de Irma Avegno bajo el título de “Una mujer inconve­niente”. Y en una entrevista exclusiva con Raíces cuenta detalles de su obra y de la vida de esta singular mujer que califica como “Bendita: libre, inteligente, amada por el pueblo y consultada por financistas”.
¿Por qué decidió novelar la vida de Irma Avegno?
- Llegué a saber de Irma hace décadas leyendo un libro de Historia del profesor Barran en el cual la nombraba como una mujer “algo descarada”. Le dedicaba apenas dos líneas, bastante acidas. Más adelante, en los noventa conocí a varios periodistas que se referían a ella en forma despectiva, fruto de esa mirada androcéntrica que se ha tenido siempre de nuestra historia. En verdad nadie había acudi­do en busca de la verdadera Irma, una mujer que hizo tambalear el segundo gobierno de Don José Batlle y Ordoñez, causó el suicidio de un diputado nacional y la renuncia del Ministro de Relaciones exteriores de la época. Además, fue la primera mujer requerida por INTERPOL y por lo acontecido en su caso, se promulgó unos meses después de su muerte la primera ley de usura en Uruguay. ¿No merecía Irma Avegno una investigación seria sobre su vida, y más aun sobre su muerte? Me puse a investigar. La prensa de época es pródiga en su caso, hay mucha información. Resultó ser una mujer independiente, culta, genial, hábil, generosa…pero absolutamente inconveniente para su época.
- ¿Qué significó Irma para la vida del Mon­tevideo de la década del 10?
- En torno al caso Avegno se creó una situación “de eso no se habla”. Para la prensa amarillista y los políticos, era una piedra en el zapato. Para la alta sociedad, una descarada - sobre todo sus pares femeninas-. Para el pueblo, una mujer generosa. Irma paseaba sola por la calle, fumaba, era homosexual declarada y muy inteligente. Todo esto resultaba absolutamente inadecuado para la época. Por otro lado cuando el buque Roma llegó con su cuerpo al puerto de Mon­tevideo la esperaban cerca de 50.000 personas, muchas con carteles de apoyo, agradecimiento, se publicaron novenas en su honor. En general, el pueblo llano la adoraba y aun hoy se me acerca alguien para contarme que su abuela se llamaba Irma en su honor, hubo muchas niñas bautizadas con su nombre como homenaje.
- ¿Se sabe con certeza si Irma se suicidó o hubo algún plan para callarla?
- En Uruguay nadie discutió el tema en voz alta ya que el diario El Día era el que marcaba el rum­bo de las noticias y era propiedad de Don José Batlle y Ordoñez – Presidente-. Con la conmo­ción que ocasionó este caso en su gobierno la or­den fue clara: suicidio. En los corrillos no estaban tan seguros. En la Argentina hubo otra reacción: la prensa comentaba que si Irma Avegno hubiese hablado serían muchas las reputaciones que hubiesen caído. Ella manejaba dinero de políticos y empresarios, muchos de los cuales se enrique­cieron prestando dinero a intereses usureros. En las calles estaban seguros que la mandaron matar para que no hablara.
- ¿Fue maldita o bendita entre todas las mujeres?
-¡Bendita! Una mujer libre, inteligente, amada por el pueblo y consultada por financistas. Sin importar su final, reunir esas características en el novecientos era sin dudas ser adelantada a su tiempo.
- El caso conmocionó al Uruguay: ¿Resue­nan aún por allá algunos ecos?
Si, es un caso que siempre está sobre la mesa, cada tanto hacemos reportajes o programas sobre Irma. Yo escribí una obra teatral para conmemorar el bicentenario de mi país que se represento en el teatro Solís el pasado 8 de marzo -día internacional de la mujer-. Entre las 24 mujeres que estaban sobre el escenario repre­sentando a las mujeres definitivas de la historia nacional estaba Irma Avegno, una mujer singular. La gente gusta mucho elucubrar sobre su vida y, especialmente, sobre su muerte.

Se dice de mí (1)
La historia de Irma Avegno me llamó la atención (…). Los datos periodísticos aquí consignados son de la época, no obstante siento que la parte más sustanciosa de este drama, se me escapa por temporalidad y por no haber conseguido despejar las incógnitas que entre líneas, ofrecen las versiones periodísticas.
Es destacable la trascendencia de los sucesos acaecidos después de su muerte, en un ámbito social y geográfico que no le era propio; como la cantidad de gente en su velorio de Lomas de Zamora, para ese entonces casi un despoblado.
La concurrencia de parientes, la recepción en Montevideo del féretro y en el acto de despedida del cementerio central, plantea una serie de preguntas: ¿Se mató o la mataron? ¿Quiénes eran sus cómplices? ¿De quién huía para internarse en los campos de la periferia de Buenos Aires, si tenía parientes en la ciudad? ¿Por qué se escapó del Hospital Español de Lomas de Zamora donde le habían dado hospedaje? ¿Quiénes eran los dos individuos que la perseguían según deja entrever la revista Caras y Caretas? ¿El arma, supuestamen­te un 38, que llevaba consigo la trajo de Montevideo? Según dicen se disparo dos tiros en la cabeza: ¿Con uno no era suficiente?
Tal vez el título de Mercedes Vigil “Una mujer inconveniente” sea suficientemente descriptivo para este “culebrón montevideano” (Ver Mercedes Vigil - Entrevista Exclusiva)
(1) Texto que bajo el título Irma Avegno, realmente inconveniente, publicó el diario El País de Uruguay.

La novela de su vida
La escritora Mercedes Vigil noveló esta tragedia bajo el título: Una mujer inconveniente: la historia de Irma Avegno.
Vigil, en su blog, reseña su obra: “La historia de Irma Avegno es la de una mujer inconveniente, que la sociedad del “disciplinamiento” soportó hasta que no pudo cobrarle, con usura, sus desplantes. La vida de una feminista práctica: prestamista y especuladora -cuando esas actividades eran exclu­sivamente masculinas- exhibiendo en público sus inclinaciones amorosas diferentes, apasionada por los caballos de carreras, pero auxiliando siempre a los más pobres. Integrante de la clase alta, más aún de la casta gobernante, su trágica caída tuvo resonancias al más elevado nivel”.
“Provocó la renuncia de un ministro del Gobierno de Batlle y Ordóñez y el suicidio del presidente de la Cámara de Diputados en el convulsionado 1913. Un fresco de la sociedad montevidea­na del 900 donde aparecen hechos y personas que dejaron su impronta en la construcción del país: el dictador Terra, Batlle y Ordóñez, Francisco Piria y Delmira Agustini, entre otros. Un drama moderno de corrupción y poder”, indica la escritora en http://mercedesvigil.blogspot.com


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EL 12 DEL 12 DEL 12..TE CON BRUJAS¡¡¡

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EDITORIAL DIARIO EL PAÍS 21 DE NOVIEMBRE

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El límite a la tolerancia



MERCEDES VIGIL
 
Afines del siglo XVIII la tolerancia quedó indisolublemente ligada a la libertad y la igualdad con la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano. Sin embargo, cultivada en exceso puede hacer creer a quien la recibe que el límite es el infinito. No hay mejor ejemplo que nuestro país para calibrar lo acertado de esta advertencia de Edmund Burke: hemos sido tolerantes y asistido impasibles a la vandalización de nuestro pasado, presente y futuro, como si fuera una virtud.
Permitimos indolentes que tergiversen la matriz ética de la nación y con tilinguería creemos que las consecuencias no nos alcanzarán. La ajenidad es tal que el "no te metás", "hacé la tuya" y "cuidá tu chacra" parecen haber llegado para quedarse. Creemos que las cosas malas les suceden a otros y seguimos mirándonos el ombligo hasta que un día vamos a despertar con el ombligo bajo el agua…
Vivimos tiempos en que lo público se confunde con lo privado; el interés sectorial prevalece sobre el general; el antojo personal se eleva a rango de precepto; el fin justifica cualquier medio. Nos dejamos conducir por soberbios y mediocres, groseros y ladinos, irresponsables e improvisados que manejan nuestros asuntos como cosa propia.
Ahora se ha corrido la voz en el vecindario que todo vándalo es recibido como un señor en estas tierras. Tenemos dirigentes que siguen deslumbrándose con espejitos de colores y ponen sobre el escenario cualquier burda comedia, seguros que nadie les pedirá cuentas.
Hasta The Wall Street Journal recomienda a los nuevos conquistadores desembarcar en el puerto de Montevideo donde encontrarán viejos chamanes dispuestos a vestirse de luces para distraer con yerba encantada a los alicaídos ciudadanos.
Se va perfeccionando el sistema para no soltar su botín. Ya no basta entregar cargos gubernamentales, puestos estatales, embajadas o licitaciones acotadas. Ahora pagan con publicidad oficial, campañas costosísimas para entes monopólicos, espacios en canales y emisoras públicas, financiación de espectáculos "culturales" o deportivos, y todo aquello que el dinero de los contribuyentes pueda transformar en votos.
Escuchamos con resignación a funcionarios amenazarnos públicamente y sin recato; funcionarios inamovibles reivindicando cristalinidad con igual autoridad que Al Capone; directores de Entes haciendo política con nuestros dineros; jueces participando en actividades políticas; fiscales que no se abstienen de intervenir en asuntos que los implican; legisladores que votan reparaciones pecuniarias mientras patrocinan a los damnificados devengando suculentos honorarios ; exambientalistas que se pliegan a la megaminería, a la destrucción de nuestras reservas naturales y a toda actividad que dé dinero sin importar el costo.
La educación siempre ha sido el punto de resistencia para todo vandalismo organizado, por lo cual se alienta en Uruguay la cultura del Pan y Circo. Las nuevas generaciones deben ser iletradas para lo cual ya se ha ordenado bajar los estándares como forma de que los estudiantes pasen de grado más fácilmente. Ni las pruebas PISA se salvan, no sea cosa que alguien se dé cuenta que vamos en caída libre. Los chamanes decidieron que hay que cambiar el método de medición y ahora usaremos el Ineed, para medirnos contra nosotros mismos.
Si no reaccionamos, no tendremos futuro.
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ARTICULO EN VOCES 06/10/2012

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No se puede llevar a una mujer presa por abortar 



Cuando siento hablar a los políticos de hacer plebiscitos me gana algo parecido a la indignación. Y no es sólo porque somos un país pobre, ni porque ese mecanismo está en descrédito desde que nuestro parlamento borró de un plumazo dos pronunciamientos populares sobre la ley de caducidad, con una temeridad que no hemos visto utilizar ni a la dictadura militar. Me indigna pensar que nuestros legisladores no se animan a hacer su tarea. Máxime en un caso en el que “saben” claramente que las encuestas los apoyan.                             
¿Qué más necesitan? Si se hace el plebiscito es claro que se aprueba la ley. 
¿Para que diferir esta decisión gastando tiempo y dinero ajeno?                                                                                            
 Vivimos en un universo en donde los seres humanos están tomando decisiones permanentemente. En estos momentos tenemos médicos, jueces, bomberos, policías, pilotos, enfermeros, salvavidas, etc., etc. tomando decisiones en fracciones de segundos.                  
  ¿Cómo podría funcionar la sociedad de otra manera?
¿Qué sería de nosotros si ellos temieran decidir cuándo deben hacerlo?                                                                                                       No se necesita cavilar en exceso para aprender que hay algunas reglas básicas a la hora de decidir: Conocer el asunto en cuestión, tener visión, mente abierta, conocer las alternativas posibles, advertir los resultados que puede acarrear esa decisión o la no toma de esa decisión. Nuestra vida está llena de decisiones y me provoca cierta vergüenza la dificultad que muestra nuestro sistema político para tomarlas. Sin dudas en el tuétano de la toma de decisiones siempre se requiere de coraje, más cuando  esas decisiones se toman en representación de la ciudadanía.                                                                                                                                                            En el caso del aborto, la posición personal debería quedar en segundo lugar ante la urgencia de la situación. Se puede disentir o no con el aborto, pero no se puede llevar a una mujer presa por abortar. Es función de todo legislador crear leyes que tiendan al beneficio colectivo.
 Se debe tener en cuenta la realidad objetiva y no la subjetiva. Y esta rompe los ojos: se nos mueren mujeres pobres por falta de una atención digna a la hora de interrumpir su embarazo. ¡Todos lo sabemos!                                                                                                                                      Nadie puede negar que es necesario detener este flagelo que ataca a las “mujeres más pobres”, que son las que deben recurrir a clínicas abortivas de segunda. Porque aquí se trata de eso, de  dinero: Si lo tienes, este problema no existe. Si no lo tienes debes acudir al primero que te tienda una mano, que generalmente no es el más idóneo.          
 En ciertas oportunidades actuar lento es como no hacerlo. Necesitamos una ley ya y ahora…. Luego hay que educar, crear situaciones para evitarlo, formar jóvenes en el sentido de una paternidad responsable. Diferir la decisión en un plebiscito no solo es carísimo y lentísimo sino que me hace pensar que hay muchos legisladores que no están dispuestos a pagar el costo político de enfrentar nuestra realidad.
Sera para luego poder decir” Yo no fui”.

Mercedes Vigil
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MERCEDES VIGIL EN EL MUHAR 30 DE OCTUBRE

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BRUJAS BLANCAS

Café del Muhar tiene el agrado de invitarte a un
encuentro con la escritora Mercedes Vigil
y charla sobre su último libro
Brujas Blancas 
Te esperamos.

Cafetería Museo Historia del Arte
Ejido 1326
Entrada libre
Reservas al 094105906
Martes 30 de octubre, 16:00 horas.


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