EL BOTOX DEL PRESIDENTE

32 comentarios



Editorial del 5/12/12


Escuchar hablar del presidente José Mujica es como asistir a una reunión de ex alumnas del colegio en donde solemos encontrar alguna compañera que se ha colocado botox, alzado los senos y retocado el trasero…al extremo de que no atinamos a saber de quién se trata…
Sin dudas esta mutación casi quirúrgica ha sido posible con la ayuda de la prensa nacional e internacional, que sigue mostrando una enrome tilinguearía a la hora de dejarse engañar por los cirujanos de la imagen.
“Mentime que me gusta y a la gente también” parece ser el faro que ilumina al cuarto poder, que ya devino en un apéndice del primero a fuerza de demostrar que para ingresar ileso al siglo XXI hay que ser, ante todo, oficialista.
Lejos estamos de aquella noche londinense en la cual Edmund Burke bautizaba a la prensa como el cuarto poder a sabiendas que no solo refleja la opinión pública sino que muchas veces, la crea. 
El denominado mainstream -corriente generalizada- es más viejo que el mundo, pero en este siglo se ha tornado letal por sus efectos sobre la sociedad de masas. Tal es así que hoy podemos ver como con unas pocas entrevistas bien manejadas se puede transformar al lobo feroz de caperucita en un ángel guardián…
Y en eso fue un maestro Goebbels, jefe de prensa del Tercer Reich que utilizó antes que nadie el llamado marketing social. Apelaba al orgullo nacional, promovía odios, la caza de brujas y convencía a las masas de cosas muy alejadas de la realidad.
Por todo ello el periodismo constituye un arte y una ciencia, y también una herramienta social sin parangón que siempre debería conservar independencia. Solo con su enorme complicidad es que podemos tener hoy un presidente que se arroga la representación de la medida del ciudadano uruguayo, lo que es absolutamente falso.
La mayoría de nosotros tenemos algún antepasado llegado al puerto de Montevideo con hambre.
Ellos no descendieron del barco y se fueron a vender flores robadas con el pretexto de socializar la riqueza. Tampoco se dedicaron a rapiñar a humildes trabajadores como forma de obtener la ansiada “igualdad”. 
Esos abuelos esforzados y orgullosos de proveerse y proveer el pan a su prole, son la medida del Uruguay. Verdaderos  luchadores sociales que estudiaron, laboraron de sol a sol y fundaron familia haciendo carne el sueño nacional del progreso social.
El presidente, desde su enorme resentimiento los llama oligarcas o pitucos. Esto, no solo es una burda mentira sino un atrevimiento, más cuando proviene de alguien que a los 29 años (1964) estaba fichado como un contumaz rapiñero. A esa edad la mayoría de los “pitucos” ya estábamos atareados trabajando y criando hijos bajo el sol nacional.
Imagino que al leer este editorial dirá que soy facha, oligarca y que ese es el motivo por el cual no me gusta en su desempeño como presidente. En verdad no me gusta porque no está preparado para la tarea que realiza, no sabe llevar la investidura que le otorgó su pueblo y no ha sido en su vida el ejemplo que deberían tener nuestros jóvenes. 
La caricatura que ha dibujado de sí mismo no debería ser la imagen que se formen de los uruguayos en el extranjero.
Tampoco me parece austero: gasta las joyas de la abuela sin tener conciencia lo que costó atesorarlas…cuando se termine el botín… ¿A quién culpara? 
Me avergüenza que se pasee con una tapa de wáter de segunda frente a cámaras, como si eso fuese un orgullo para un hombre que tiene mucho más capital que el uruguayo común y que hace casi 30 años desempeña cargos públicos muy bien pagos.
Eso es miseria, no pobreza!
Por más que le inyecten kilos de botox,  sigue siendo miseria!

Mercedes Vigil

Read On

No se puede llevar a una mujer presa por abortar Por Mercedes Vigil

4 comentarios

No se puede llevar a una mujer presa por abortar Por Mercedes Vigil

publicado a la‎(s)‎ 06/10/2012 14:13 por Semanario Voces
 

Cuando siento hablar a los políticos de hacer plebiscitos me gana algo parecido a la indignación. Y no es sólo porque somos un país pobre, ni porque ese mecanismo está en descrédito desde que nuestro parlamento borró de un plumazo dos pronunciamientos populares sobre la ley de caducidad, con una temeridad que no hemos visto utilizar ni a la dictadura militar. Me indigna pensar que nuestros legisladores no se animan a hacer su tarea. Máxime en un caso en el que “saben” claramente que las encuestas los apoyan. ¿Qué más necesitan? Si se hace el plebiscito es claro que se aprueba la ley. ¿Para que diferir esta decisión gastando tiempo y dinero ajeno?                                                                                              Vivimos en un universo en donde los seres humanos están tomando decisiones permanentemente. En estos momentos tenemos médicos, jueces, bomberos, policías, pilotos, enfermeros, salvavidas, etc., etc. tomando decisiones en fracciones de segundos.                    ¿Cómo podría funcionar la sociedad de otra manera? ¿Qué sería de nosotros si ellos temieran decidir cuándo deben hacerlo?                                                                                                        No se necesita cavilar en exceso para aprender que hay algunas reglas básicas a la hora de decidir: Conocer el asunto en cuestión, tener visión, mente abierta, conocer las alternativas posibles, advertir los resultados que puede acarrear esa decisión o la no toma de esa decisión. Nuestra vida está llena de decisiones y me provoca cierta vergüenza la dificultad que muestra nuestro sistema político para tomarlas. Sin dudas en el tuétano de la toma de decisiones siempre se requiere de coraje, más cuando  esas decisiones se toman en representación de la ciudadanía.                                                                                                                                  En el caso del aborto, la posición personal debería quedar en segundo lugar ante la urgencia de la situación. Se puede disentir o no con el aborto, pero no se puede llevar a una mujer presa por abortar. Es función de todo legislador crear leyes que tiendan al beneficio colectivo.               Se debe tener en cuenta la realidad objetiva y no la subjetiva. Y esta rompe los ojos: se nos mueren mujeres pobres por falta de una atención digna a la hora de interrumpir su embarazo. ¡Todos lo sabemos!                                                                                                            Nadie puede negar que es necesario detener este flagelo que ataca a las “mujeres más pobres”, que son las que deben recurrir a clínicas abortivas de segunda. Porque aquí se trata de eso, de  dinero: Si lo tienes, este problema no existe. Si no lo tienes debes acudir al primero que te tienda una mano, que generalmente no es el más idóneo.                                                                En ciertas oportunidades actuar lento es como no hacerlo. Necesitamos una ley ya y ahora…. Luego hay que educar, crear situaciones para evitarlo, formar jóvenes en el sentido de una paternidad responsable. Diferir la decisión en un plebiscito no solo es carísimo y lentísimo sino que me hace pensar que hay muchos legisladores que no están dispuestos a pagar el costo político de enfrentar nuestra realidad. Sera para luego poder decir”Yo no fui”.


Read On

El límite a la tolerancia

5 comentarios

EDITORIAL DIARIO EL PAÍS 21 DE NOVIEMBRE




El límite a la tolerancia



MERCEDES VIGIL
 
Afines del siglo XVIII la tolerancia quedó indisolublemente ligada a la libertad y la igualdad con la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano. Sin embargo, cultivada en exceso puede hacer creer a quien la recibe que el límite es el infinito. No hay mejor ejemplo que nuestro país para calibrar lo acertado de esta advertencia de Edmund Burke: hemos sido tolerantes y asistido impasibles a la vandalización de nuestro pasado, presente y futuro, como si fuera una virtud.
Permitimos indolentes que tergiversen la matriz ética de la nación y con tilinguería creemos que las consecuencias no nos alcanzarán. La ajenidad es tal que el "no te metás", "hacé la tuya" y "cuidá tu chacra" parecen haber llegado para quedarse. Creemos que las cosas malas les suceden a otros y seguimos mirándonos el ombligo hasta que un día vamos a despertar con el ombligo bajo el agua…
Vivimos tiempos en que lo público se confunde con lo privado; el interés sectorial prevalece sobre el general; el antojo personal se eleva a rango de precepto; el fin justifica cualquier medio. Nos dejamos conducir por soberbios y mediocres, groseros y ladinos, irresponsables e improvisados que manejan nuestros asuntos como cosa propia.
Ahora se ha corrido la voz en el vecindario que todo vándalo es recibido como un señor en estas tierras. Tenemos dirigentes que siguen deslumbrándose con espejitos de colores y ponen sobre el escenario cualquier burda comedia, seguros que nadie les pedirá cuentas.
Hasta The Wall Street Journal recomienda a los nuevos conquistadores desembarcar en el puerto de Montevideo donde encontrarán viejos chamanes dispuestos a vestirse de luces para distraer con yerba encantada a los alicaídos ciudadanos.
Se va perfeccionando el sistema para no soltar su botín. Ya no basta entregar cargos gubernamentales, puestos estatales, embajadas o licitaciones acotadas. Ahora pagan con publicidad oficial, campañas costosísimas para entes monopólicos, espacios en canales y emisoras públicas, financiación de espectáculos "culturales" o deportivos, y todo aquello que el dinero de los contribuyentes pueda transformar en votos.
Escuchamos con resignación a funcionarios amenazarnos públicamente y sin recato; funcionarios inamovibles reivindicando cristalinidad con igual autoridad que Al Capone; directores de Entes haciendo política con nuestros dineros; jueces participando en actividades políticas; fiscales que no se abstienen de intervenir en asuntos que los implican; legisladores que votan reparaciones pecuniarias mientras patrocinan a los damnificados devengando suculentos honorarios ; exambientalistas que se pliegan a la megaminería, a la destrucción de nuestras reservas naturales y a toda actividad que dé dinero sin importar el costo.
La educación siempre ha sido el punto de resistencia para todo vandalismo organizado, por lo cual se alienta en Uruguay la cultura del Pan y Circo. Las nuevas generaciones deben ser iletradas para lo cual ya se ha ordenado bajar los estándares como forma de que los estudiantes pasen de grado más fácilmente. Ni las pruebas PISA se salvan, no sea cosa que alguien se dé cuenta que vamos en caída libre. Los chamanes decidieron que hay que cambiar el método de medición y ahora usaremos el Ineed, para medirnos contra nosotros mismos.
Si no reaccionamos, no tendremos futuro.
Read On

"Se olvidó el sentido ético de la política"

1 comentarios

"Se olvidó el sentido ético de la política"

MERCEDES VIGIL

Escritora
Creo que estos dos años fueron malos, muy malos. No reconozco aquel Uruguay pujante que tuvo orgullo de "ser" cuando hombres como Batlle, Frugoni y Herrera marcaban el rumbo. Se ha olvidado el sentido ético de la política que no es más que la disposición de utilizar el poder público organizado con el fin de que éste sea de provecho para la sociedad entera.
Hay algunas cosas que son obvias: cárceles deleznables; escuelas derruidas; hospitales diezmados; minería a cielo abierto; plombemia; ríos contaminados.
Otras son menos visibles pero extremadamente riesgosas para la democracia republicana. Los poderes del Estado están peligrosamente neutralizados y se escuchan voces desde todas las tiendas políticas clamando por la necesidad de que el poder político "guíe" al Poder Judicial.Quienes nos representan son el espejo de sus electores y de lo que cada uno de ellos espera a la hora de votarlos. Lo peor que puede sucedernos es mudar en una masa anestesiada, incapaz de visualizar la aptitud, actitud y resultados de aquellos que rigen sus destinos.
El espacio público ya no es el lugar donde se plantean y se concilian las diferencias de la sociedad sino un campo de batalla donde se llevan a cabo pujas de poder incomprensibles para los ciudadanos.
Estamos hartos de escucharlos reivindicarse como de izquierda, centro o derecha, categorías estas extremadamente lábiles cuando no, perimidas. Lo que realmente debe importar es si nuestros políticos son eficaces o ineficaces.
Es claro que hace años toman decisiones costosas, crean comisiones e institutos -que debemos financiar los ciudadanos- y que resultan ineficaces para organizar nuestra vida, aun en los espacios más nimios o cotidianos.
Todo proyecto político tendiente a organizar y guiar la vida en común de los hombres en sociedad debería dar respuesta eficaz a nuestros problemas. Si no es así, se está haciendo una cosa muy distinta a la política.
Posdata: El mismo país que hace un año y medio proponía enviar un charter para presenciar la final de fútbol en Sudáfrica, hoy no propone fletar un avión en busca de los compatriotas en situación de calle en el frío invierno madrileño. Ya se acordarán de ellos en épocas electorales.
El País Digital
Read On

Los espero el jueves para habar de brujas.........

2 comentarios

https://mail-attachment.googleusercontent.com/attachment/u/0/?ui=2&ik=e6883cba53&view=att&th=1410f93d93794027&attid=0.1&disp=inline&realattid=f_hl9hozo20&safe=1&zw&saduie=AG9B_P8421yQCAi2Dk67nh8Fq0e6&sadet=1378945879733&sads=3ay1j5WMJ8YRcMQK3FMLnQhbKaI&sadssc=1




Read On

NUEVO LIBRO: LOS SOCIOS DE DIOS

9 comentarios

https://mail-attachment.googleusercontent.com/attachment/u/0/?ui=2&ik=e6883cba53&view=att&th=13f49239a4de2614&attid=0.1&disp=inline&realattid=f_hhz5p5240&safe=1&zw&saduie=AG9B_P8421yQCAi2Dk67nh8Fq0e6&sadet=1372911241123&sads=776hMtmrEYuRxOPNxLQM6I-nRfk


En Los socios de Dios Mercedes Vigil nos sorprende con una novela  de acción, suspenso e intriga. Un thriller inspirado en sucesos reales que refieren a hechos recientes de la crónica policial y que centra su acción en uno de los temas más candentes de la actualidad: el tráfico de armas, los agentes secretos y las redes del poder en todo el mundo, que también involucran a Uruguay. 
Vuelve al tapete el atentado a la Amia de la mano de un periodista judío enrolado al mosaad cuyo nombre era  Bernardo Neustadt. Tambien una nueva faceta sobre la muerte de Eugenio Berríos y su celebre              " Proyecto Andrea" y la muerte de un economista acaecida hace tres años y cuyas causas se nos han ocultado sistemáticamente

La acción estalla cuando un Saya del Mossad es ajusticiado en extrañas circunstancias, una enigmática fotógrafa inglesa se instala en Punta del Este para montar una galería de arte y un doble agente de inteligencia huye de Tel Aviv al advertir que el M16 le pisa los talones.

Todos cabos sueltos que irán conformando un enorme tablero donde el ajedrez se desarrolla con apuestas de alto vuelo. Tal como las poderosas agencias de inteligencia, que sobrepasan fronteras y vulneran intereses nacionales e internacionales, cada personaje en esta trama se devela como un hábil jugador inescrupuloso y obsesionado por alcanzar su propio objetivo y el que se le asigna.
Read On
http://planetadelibros.com/l-155http://planetadelibros.com/l-155
Read On